En estadística, lo que desaparece
detrás de los números es la muerte.
GÜNTER GRASS

Despiertas una mañana, te das cuenta de que justo ese día cumples sesenta y seis años y adviertes lo fugaz y rápido que pasaron. Abres los ojos, miras alrededor, ves a tus hijos realizados, un hogar lleno de amor y convertido en un refugio, recuerdas las amistades sembradas en todo este tiempo y recién tomas conciencia y asimilas que se avanzó gran parte del camino de tu vida, y que ese recorrido no fue estéril, fue maravilloso.

Es un momento en la vida en la que necesitamos hacer una pausa, detener el tiempo y analizar, sin apasionamiento, sin tristeza, sin temor al antes, el ahora o el mañana. Es un momento para echar la vista atrás, ver todo el camino recorrido y preguntarse… ¿qué dejaste?, ¿qué sembraste?, ¿qué hiciste?  Girar la cabeza, bajar los ojos, mirar el aquí y ahora, luego levantar la vista para mirar al frente, tomar aliento muy profundamente y empezar el nuevo ciclo, echándole pa´lante. Al iniciar el nuevo año de vida tomarse unos minutos y dar gracias a Dios, por la vida, por la familia, por la salud, por los amigos, por los dones recibidos, por todo aquello que atesoramos y amamos, todo es un Don de Dios en la vida.  

Analizar el número cumplido en sí, es una tarea, aparte de interesante, curiosa.  Antes de sumergirse en lo profundo de la significación del número 66, es primordial ver primero la particularidad del número 6 por sí solo.  Siempre me gustó el tema de la numerología y ver el significado de los números despeja muchas dudas. En este caso analizando y revisando en San Google el significado del número 6, veo que está asociado con el amor, la responsabilidad, el servicio y la armonía. Es un número que sintoniza con muchas energías. Los números de doble dígito no solo representan una repetición casual, cuando un número se duplica, también su energía y significado se amplifican, crean una resonancia de mayor potencia.

Uno de los atributos más potentes del número 66 es su conexión con el hogar, la familia y las relaciones interpersonales. Llegar a esta edad es una señal, según la numerología, para reevaluar la dinámica de las relaciones familiares, es un momento de reafirmar la paz y encontrar armonía y equilibrio en el hogar, momento de aprovechar la capacidad que tienes para influir en los caminos de vida y las vibraciones personales de manera profunda ya que estos números llevan consigo una carga espiritual elevada, y en el caso del 66, esta fuerza se deriva de la duplicidad del ya poderoso número 6, un número ángel y diablo a la vez.

El 6 es un número travieso, si lo volteas, se vuelve un 9, duplicado se convierte en 66,99, 69, 96, si lo combinas se convierte en símbolos como:  æ ⴉ, si lo complementas puede ser un 666 o un 999. En sí muestra una versatilidad y poder de adaptación al igual que aquello alcanzado con la experiencia de los años vividos hasta ese momento, es tan travieso y sabido como tú a tus sesenta y seis años.

El número 66 en sí mismo no posee connotaciones de invocar a demonios o atraer energías negativas; por el contrario, su significado está asociado con el amor y la gratitud. Este número resalta la fuerza inherente al amor ayudando a la persona al momento de emplear estas cualidades con el fin de mejorar su vida personal y fortalecer las relaciones con su entorno.

El número angelical 66 te capacita para utilizar estas cualidades y mejorar tu vida personal, tus relaciones y tu trayectoria profesional. Desde la perspectiva de la numerología angelical el 66 contiene un potente mensaje espiritual. Los ángeles te dicen que debes tener fe en el universo porque será benevolente contigo y te llevan de la mano hacia tus metas, objetivos, sueños y deseos que has manifestado.

El número 66 también es un símbolo de poder. Los ángeles lo utilizan para decirte que te mantengas enfocado en aquellas personas o situaciones que te hacen feliz, y aquellas que no te aportan nada, deberás dejarlas ir.

En resumen, llegar a los 66 te convierte en un veterano -medio viejo, medio joven- pero cargado de experiencia y olfato para distinguir a distancia a las personas, te permite acercarte a las positivas -buenas- y alejarte de las negativas, algo así como una armadura formada por un imán con extremos magnéticos bien definidos, más fuertes cerca de los polos y más débiles a medida que te alejas de ellos y te acercas al medio, al corazón. Llegar al corazón es encontrar lo noble y bueno de uno mismo. Ya no podré decir que estoy fifty-fifty, quizá sería mejor decir que estoy en un sixty-forty de mi vida, buen momento para vivirla a plenitud, porque a pesar de los años -parafraseando esa hermosa película de 1997 dirigida por Roberto Benigni- La vida es bella

Ah… y justo me tocó cumplir los 66 el 6… mero diablillo tenías que ser…

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Acerca de este Blog

AleRodríguez, educador y apasionado por la tecnología dedica desde hacen varios años parte de su tiempo a escribir artículos, habiendo publicado los mismos en periódicos locales, El Diario, La Prensa y Página 7 entre algunos.

Actualmente solo lo hace por medios digitales.